domingo, 25 de abril de 2010

Se acabo abril...

Hoy senti el viento rociar mi pelo y recorde tus nombres, la gloria de tus pausas, tus silencios y el orgasmico tono de tu voz. Hoy te llame porque extranno tus decires, dichas y sentires. Hoy te llame porque ese mar azul y esa luna que fueron nuestros nunca llegaron a juntarse. Sonnaba con tocarlos, con tenerlos en la palma de mi mano en una burbuja atemporal. Sonaba con tocar tu pelo, oler tus amaneceres en mis brazos y probar tus muslos. Todo lo que siempre he deseado> ese mar azul, esa luna grande, se resumia en TU: mi preciosa. Pero en tu voz ya no hay amor. Hay decision, hay indiferencia: hay distancia. Dices que estas redefiniendo tu vida y ya no quieres mas de mi, de nosotras. Dices te perdi y no hace falta, esta claro ya. Dices me quieres y ofreces amistad. Yo no se si poder tennir este amor de amistad. Dices que decidiste alejarte para no hacerme danno. No creo que haya algo que duela mas que tu ausencia. Diciembre y julio sin ti. Se me escapa el polvo de estrellas por los dedos. Se acabo abril y mi cobardia quedo al descubierto. Perdi lo que mas he querido en la vida. Quiza nos quede el abrazo. Quiza pueda dormir en tus brazos y morir ahi, despacio...

domingo, 7 de marzo de 2010

Me atrevo...

Me atrevo a jugar con tu recuerdo, a acariciar la ilusión, a sentir el calor intenso de un abrazo, a pensar en la distancia circular que hay entre el podría y el quiero. Incluso me animo a dibujarte en mi rostro...con una sonrisa!

lunes, 1 de febrero de 2010

Llamada...

Una voz inesperadamente bella, una sonrisa intermitente, un poco de interferencia que refleja una distancia atemporal, algo extraña e incómoda. Una mirada a la distancia, un abrazo imaginario. Todo a través de una línea. En el instante me erizas la piel. ¿Cómo es que aún después de todo lo pasado y lo vivido, con una simple llamada, logras llevarme arriba o abajo, izquierda derecha, pasado y presente? Me siento de nuevo en tus brazos, inclinado mi peso hacia ti y una sonrisa. Porque siempre evocas sonrisas y alegría. El viento lleva tuS nombreS y la brisa tu recuerdo. Como Penélope sigo, a ratos y a escondidas, tejiendo la telaraña de sueños que tal vez, algún día, me lleve a un abrazo y mejor, mucho mejor: a un beso todavía!!!???

lunes, 18 de enero de 2010

Camino a la casa de la MAGA

Fue tan dificil recorrer ese camino, las mismas calles, callejones y sonidos. El puente, los niños de la calle, la curva para entrar al vecindario. Pense volverme loca, estallar en llanto, no tener el valor. Pase por alli pues sabia que solo ahi me encontraria a mi misma. Y si. Ahi me habia dejado, toda sucia, maltrecha y malherida, camino a tu casa por la linea del tren donde aquel dia baje y llovia. Ahi me encontre en un rincon. Con la cara sucia e hinchada de tanto llorar. Sola, mojada, deambulante, abandonada. Volvi por el mismo camino. Recorri aceras y rincones de la memoria. Volvi por donde te besaba y donde mi mano sostenia a la tuya. Volvi por tu casa que por tantos meses fue mi refugio, mi hogar. Por largo rato pense que no podria tolerar tanto dolor ya sin fuerzas y abatida. Pero volvi y en un abrazo eterno y fraternal me encontre conmigo....

domingo, 17 de enero de 2010

CONVALECIENTE...

Convalece mi corazón, aunque sigue latiendo...Sí, así como una puede vivir muriendo o morir en vida. Siente un dolor profundo y agudo que a veces no deja tomar respiro, o a veces ataca cuando menos lo espero!Desalmado! Convalece el recuerdo del paraíso en tus brazos, con un cuadro de Buddha en la habitación, paraíso con cielo AZUL que parecía poderse alcanzar con los dedos. Convalecen las ilusiones de caminar a tu lado, de SER Y ESTAR contigo, de envejecer brazo a brazo en una banqueta de parque, de ver un camanance al amanecer.
Convalecen otros tiempos de encuentros y desencuentros, de dolor. Se disipan todo, se escapan entre las manos. Abro mis ojos al sentirme exaltada, corren ríos por las mejillas y no logro pronunciar palabra. Convalece mi corazón... Convalece la magia y convalecen las sonrisas...Será que estoy muriendo ya, eso esperaría! Convalece todo menos el amor y el dolor de que no estas!

martes, 19 de mayo de 2009

ORACIÓN A MÍ MISMO (Oswaldo Antonio Begiato)

Que yo me permita mirar, escuchar, y soñar más. Hablar menos. Llorar menos. Ver en los ojos de quienes me miran, la admiración que me tienen... y no la envidia que prepotentemente pienso que sienten Escuchar con mis oidos atentos y mi boca estática, las palabras que se hacen gestos y los gestos que se hacen palabras. Permitir siempre escuchar aquello que yo no tengo permitido escuchar. Saber realizar los sueños que nacen en mi y por mi, y conmigo mueren, por yo no saber que son sueños. Entonces, que yo pueda vivir los sueños posibles y los imposibles; aquellos que mueren y resucitan a cada nuevo fruto, a cada nueva flor, a cada nuevo calor, a cada nuevo rocío, a cada nuevo día. Que yo pueda soñar el aire, soñar el mar, Soñar el amar. Que yo me permita el silencio de las formas, de los movimientos, de lo imposible, de la imensidad de toda profundidad. Que yo pueda substituir mis palabras Por el toque, Por el sentir, Por el comprender, Por el secreto de las cosas mas raras, Por la oración mental (aquella que el alma cria y que sólo ella escucha, y sólo ella responde). Que yo sepa dimensionar el calor, experimentar la forma, vislumbrar las curvas, diseñar las rectas, y aprender el sabor de la exuberancia que se muestra en las pequeñas manifestaciones de la vida. Que yo sepa reproducir en el alma, la imagen que entra por mis ojos haciéndome parte suprema de la naturaleza, creándome y recreándome a cada instante. Que yo pueda llorar menos de tristeza y más de alegrías. Que mi llanto no sea en vano, Que en vano no sean mis dudas. Que yo sepa perder mis caminos, pero que sepa recuperar mis destinos con dignidad. Que yo no tenga miedo de nada, principalmente de mi mismo: - Que yo no tenga miedo de mis miedos! Que me quede dormido cada vez que vaya a derramar lágrimas inútiles, y despierte con el corazón lleno de esperanzas. Que yo haga de mi, un hombre sereno dentro de mi propia turbulencia. sabio dentro de mis límites pequeños e inexactos. humilde delante de mis grandezas gafas e ingenuas (que yo me dé cuenta cuan pequeñas son mis grandezas, y cuan valiosa es mi pequeñez). Que yo me permita ser madre, ser padre, y, si fuere necesario, ser huérfano. Permítame yo enseñar lo poco que sé y aprender lo mucho que no sé. traducir lo que los maestros enseñaron y comprender la alegría con que los simples traducen sus experiencias; Respetar incondicionalmente el ser; el ser por si solo, por más nada que pueda tener más allá de su esencia. Auxiliar la soledad de quien llegó, rendirme al motivo de quien partió, y aceptar la alegría de quien quedó. Que yo pueda amar y ser amado. Que yo pueda amar aún sin ser amado. Hacer gentilezas cuando recibo cariños; hacer cariños aunque no reciba gentilezas. Que yo jamás quede solo, aún cuando yo me quiera solo. Amén

domingo, 17 de mayo de 2009

16: Un recuerdo y un regalo

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de suviaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto,nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque seajubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porquenacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza.Pequeña muerte, la llaman;pero grande , muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.
Eduardo Galeano

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